La inversión de esta infraestructura que permanecía abandonada fue de 200 mil pesos, con los que se lograron poner en operación los equipos de filtración, limpieza de tanques y coloración para abastecer con agua de calidad a la población.
Por más de 20 años las familias de Buenavista, Tamazula, sufrieron problemas de agua potable; entre el 2018 y el 2020 se construyó una planta con un costo de 6.7 millones de pesos que nunca funcionó; el pozo del poblado tiene agua salada y las familias usaban pozos en sus casas, que terminaban enfermándolos de la piel, pero esta administración les dio una solución integral.
Tras una intervención de JUMAPAG y un convenio con el módulo Río Fuerte para usar la red de canal, hoy la presidenta municipal, la Dra. Cecilia Ramírez Montoya formalizó la puesta en operación de esta planta, que fue rehabilitada.
En el evento, la alcaldesa destacó que el agua es prioridad de la presidenta Claudia Sheinbaum y están cumpliendo un compromiso con la comunidad, por lo que darán seguimiento también a la necesidad de rehabilitar el drenaje.
Modesto López Leal, gerente de JUMAPAG, aclaró que este equipamiento no operaba por problemas de posesión del terreno donde se instaló hace ocho años, pero una vez resuelto el litigio la presidenta municipal dio instrucciones para que se habilitara la planta, para pasar de un sistema autoadministrable, a la red de la Junta.
Con 40 mil pesos rehabilitaron la planta, con limpieza del tanque elevado, mantenimiento a equipo de bombeo, limpieza general del área, suministro e instalación de equipos dosificadores de químicos. Además, pagaron alrededor de 150 mil pesos para tener la certidumbre del terreno.
Joel Reséndez, comisario municipal y Humberto López, presidente del comisariado ejidal, junto con el síndico de Tamazula, Aníbal Valenzuela, agradecieron a la presidenta municipal, apoyarlos con algo tan vital como el agua y que esperaron por décadas.







